11.07.2005

Amor con origen caucásico

Dicen que la atracción del hombre guinda por nuestro afamado -sobre todo en el Ojo b...- Jélic, el serbio, surgió no hace poco tiempo en las entrañas de Asia. Nada descubrimos cuando afirmamos que el hombre guinda no tiene tiempo, es atemporal, ancestral como la pasa de uva, quizás encarnación de algún dios pagano,quizás mujer. Y este es el punto y por cierto tiene algo de lógica. El serbio es un tipo atractivo, medio otario pero atractivo, es una especie de metrosexual y posee una mirada penetrante, honda. Esto ha pesado sobremanera en la consistencia vulnerable de los deseos sexuales del hombre guinda. Sí, la ciencia deberá evaluar nuevamente la naturaleza de los deseos por este caso estéticamente atroz.

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