Se dice de Jélic
Coincidentemente, el serbio Jélic siguió los mismos pasos que Peláez y también fue a contratar los servicios de un grupo de damas para hecerlas pasar como ex amantes en la fiesta. Lógicamente al serbio le pareció excesivo el arancel de 40 pesos y sólo contrató a una por la módica suma de 29 pesos. El servicio constaba de lo siguiente: miradas sugestivas a Jélic cada 20 minutos hasta las 4.30, preferentemente en público y específicamente frente a sus compañeros de trabajo; dos piezas musicales no muy pegados pero juntos, como en pareja; chopp libre, dos vasos de fernet, un beso en la mejilla al ingresar al anfitrión de la casa, un beso en la mejilla y una sonrisa al despedirse al anfitrión de la casa; un par de besos en la boca a Jélic, de 4.30 a 4.47;y no mucho más. Hubo reclamos por parte de la muchacha porque Jélic acarició algunas zonas, prometió pagar 15 pesos más y sólo entregó 4 pesos para el remis de vuelta. Así no se trata a una mujer, serbio.
Se dice de Peláez
Nadie pudo confirmarlo, pero el rumor es fuerte: las chicas que asistieron a la fiesta del sábado estaban todas pagas. En un intento de subir el nivel de su imagen, el señor Peláez habría contratado a un grupo de muchachas para poner un toque femenino a la fiesta. Debían, por 40 pesos cada una, (no incluye ni besos de lengua ni sexo)hablar de lo divino que es Peláez y decir que algunas vez habían disfrutado de sexo salvaje con él. Hay un segundo comentario, pero después de esta pausa.
Héroes, un salto feroz a la historia de lo increíble, pero posible
Proeza, hazaña, odisea, etc, cualquier calificativo no podrá nunca abarcar la magnitud de lo logrado por cuatro mosqueteros que ya forman parte de la gran historia que se escribe en los anales de los textos más trascendentes de la humanidad. Sólo cuatro, sí, jóvenes,¿apuestos?, borrachos, pudieron contra la fuerza incalculable de un rival que contaba con el auspicio de todos los dioses del olimpo. Pero los nuestros, a estas alturas ya semidioses, lograron burlar, no sin ayuda del empuje telúrico de Tejada Gómez, Petrochelli y Piñón Fijo, los más soeces engaños del oficialismo olímpico. No caben en un abrazo que quiero darles tantos elogios e incondicional respeto. Los quiero,muchachos.