"La", femenino singular
La vi caer. Se tiró, momentos antes estaba sentada al borde. Llegó un policía, me miró buscando una respuesta. Yo sólo le dije: "la", femenino singular. El creyó entender todo, incluso me agradeció por la información brindada. Al rato escuché al uniformado relatar lo sucedido a su superior: La persona es de sexo femenino, estaba sola, pensando, luego se tiró y murió. Un testigo, flaco, fuma, usa bufanda a tres colores, por cierto un tanto llamativos, lleva el cabello medio largo, castaño, ondulado, nariz prominente en donde asienta sus anteojos. Creo que es el amante de la mujer, su impavidez lo delata. El es quien vio todo, me lo dijo detalladamente casi llorando. Sospecho que la obligó a tirarse; deberíamos demorarlo."La", femenino singular, fue lo único que declaré unos meses más tarde ante un tribunal. La Justicia me absolvió y mi abogado defensor me confió que nunca entendió nada. Yo tampoco, le dije, y seguí pensando en ese título sugerido por un amigo para escribir un relato.

1 Comentarios:
Nunca mueren!
SinTía
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