Dany Show, la vida es una revancha
Era un domingo de definiciones. Noches anteriores nos habíamos mirado con cierta complicidad; ahora yo estaba preparado para concluir el proceso de coqueteo. Sonaba "el Seba", dos gorditas enrojecían rápidamente sus labios y abrían un poco más sus escotes. Yo pedí un whisky, me acodé en la barra, bajaron luces blancas y encendieron otras de color rubí. Fuego, en todos había fuego. La vi, estaba acompañada; pensé en comprar una rosa (Un tipo las vende toda la noche, y siempre está cerca)y acercársela, pero no quise ser imprudente. Llamé al mozo y le dije "llevale una sprite a la rubia que está allá". ¿A la gorda? -me preguntó-. Sí, se la pago yo -respondí casi indiferente al insulto. Al rato me guiñó un ojo y ahí nomás, mientras pasaba hacia el tocador, me agradeció: "Gracias por la sprite...". No es nada, cuando quieras te compro otra- sorprendí al instante. Sonrió, me mostró parte de su espalda descubierta y entró al toilet. Otro whisky, ahora "el Rey" acaricia con sus melodías todos los corazones que fueron lastimados. Al final vuelven a reinar las luces blancas. Ha vuelto el día, sólo por un rato dejaremos dormir nuestros planes de conquista.
0 Comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal